Ana

Agradecerte primeramente por el trato tan exquisito que me has dispensado siempre. No es sólo un masaje, es tu saber hacer, la sutileza y mimo conque tratas el cuerpo, el cariño, la forma tan exquisita y generosa en que das consejos, la confianza que hace que el cuerpo se abandone más y resulte en sensaciones increíbles y maravillosas y esas manos impresionantes que te hacen sentir en una nube, en armonía.

En el continuo estrés en el que vivimos, tu masaje me hace sentir que puedo afrontar la vida de otra manera. Se libera la tensión del día, las preocupaciones y físicamente, el cuerpo se queda tan liviano que cuando terminamos siento una sensación de paz y….. andar volando… Esto te sonará mucho porque lo repito muy a menudo después del tiempo que llevo disfrutando de tus masajes. Es magia… Muchas gracias.

Ana

Coordinadora de ventas